Análisis de Trine

Trine artwork

En un principio no me había llamado demasiado la atención, a simple vista era un plataformas de desarrollo lateral pero con unos gráficos 3D que no tienen nada que envidiar a los de los juegos actuales. Cierto día lo vi en Steam al 75% de descuento y lo pillé, pero no fue hasta unos meses después cuando me dio por probarlo, mando de XBOX 360 en ristre.

Lo primero que me impresionó fue lo detallado de los escenarios, con un diseño artístico muy trabajado, que junto con la música y el planteamiento de la historia, dan la impresión de estar delante de un cuento.
En el tutorial nos explican de forma básica las habilidades de los personajes, más bien las iniciales, porque según vamos avanzando los personajes van ganando experiencia con la que suben de nivel y adquieren puntos de habilidad, con los que podemos adquirir bonificaciones o que aprendan habilidades nuevas.

Puente sobre río con arcoíris

Ya con eso vemos que se le añade cierta profundidad extra que no tenían los plataformas 2D de antaño, aunque la novedad más interesante son las habilidades del mago, que se pueden usar tanto para sortear obstáculos, llegar a zonas a simple vista inaccesibles, e incluso para matar enemigos. Las posibilidades son muchas, ya que el juego incorpora un motor de físicas a la altura de los tiempos, y muchas veces se nos obliga a jugar con esto para avanzar, como puede ser que haya un palo con una plataforma a cada lado, a modo de balanza, y con el mago tengamos que levitar una caja o bloque de metal hasta ponerlo en una de las dos plataformas, para que así la otra plataforma quede más alta y podamos llegar desde ella a ese sitio antes inaccesible y seguir avanzando por el nivel en cuestión.

Además llevamos a tres personajes en nuestro equipo, aunque sólo controlamos a uno, pudiendo alternar entre ellos según convenga. A primera vista podría parecer algo estilo Lost Vikings, pero no es así, aquí los niveles son de avanzar hacia adelante (normalmente hacia la derecha), y no puzzles en sí mismos como pasaba en el LV. Aparte de eso, los tres personajes es como si fueran uno, de forma que no podemos dejar al guerrero parando bolas de fuego con el escudo mientras avanzamos tranquilamente con otro personaje, es decir, que lo que hacemos es cambiar de aspecto y habilidades, pero siempre vemos un sólo personaje en pantalla.

Ladrona balanceándose con el gancho
La ladrona, haciendo uso de su inestimable gancho

El control de los personajes es sencillo y directo, al menos usando un pad de XBOX 360, el cuál es reconocido automáticamente por el juego y con el que ni siquiera hace falta configurar los botones; de hecho en el tutorial o cuando conseguimos una nueva habilidad aparece el dibujo de este mando resaltando el botón que tenemos que pulsar. Al menos usando un pad no hay imprecisiones en el control

Gráficamente cumple con creces, mostrando unos escenarios detallados y en general bastante variados, con unas buenas animaciones tanto para los tres personajes protagonistas como para los enemigos. La iluminación también está a la altura mostrando efectos como un brillo cegador producido por el deslumbramiento nada más salir a los exteriores, y otros como el reflejo del agua ondeando en las paredes de una caverna.

Nivel de las ruinas
El nivel de las ruinas, uno de los más bonitos

En el apartado de sonido contamos con un doblaje al castellano digamos… correcto, y los efectos de sonido no desentonan. Pero lo mejor de todo es la música, mejor que la de muchos títulos AAA, con unas melodías muy bonitas, destacando en mi opinión la que suena en el nivel del cementerio de dragones:


O la que suena en el nivel de las ruinas:

Esto contribuye muchísimo a la ambientación, y me atrevo a decir que sin esta música que tiene, el juego no sería el mismo.

En cada nivel hay una serie de objetos a recoger, los viales de experiencia. Unos los soltarán los enemigos al morir y otros los encontraremos repartidos a lo largo del nivel. Además tenemos los tesoros, que son objetos para que los personajes lleven en el inventario y darán distintas bonificaciones. Estos últimos suelen estar escondidos, lo que da un factor de exploración al juego y hace que no se limite simplemente a avanzar.
Al conseguir todos los viales de un nivel o todos los tesoros del juego se van desbloqueando logros y da una rejugabilidad similar a la de títulos como Crash Bandicoot, yendo más allá del simple «pásate todos los niveles». He de decir que tras la llegada de la moda de los logros este ha sido el único juego en que me he sacado todos, siendo en general bastante asequibles salvo quizás dos o tres que si son algo más complicados, como el de completar el último nivel en dificultad ‘muy difícil’ sin que hubiera muerto ningún personaje o el de completar un nivel sin recibir nada de daño.

Sala del tesoro
Una caverna oculta encontrada por casualidad, con un gran tesoro

A nivel general estamos ante un gran juego, aunque ello ni significa ni mucho menos que sea perfecto, porque tiene sus defectos. Uno es la escasa variedad de enemigos, que casi siempre serán esqueletos; y el otro la dificultad. La primera vez me pasé el juego en difícil, y salvo tres momentos contados no se me hizo complicado. Luego ya para conseguir todos los logros lo completé en muy difícil, y la verdad no cambiaba mucho la cosa… sólo recibíamos un poco más de daño de enemigos, pinchos, lava, etc, pero las zonas de plataformeo seguían siendo exactamente iguales, que ahí es quizás donde estaba la falta de dificultad. Otra cosa que eché en falta, pero que no sé si considerarlo como defecto, es la ausencia de jefes finales, que en mi opinión le habrían dado bastante vidilla al juego.

Estas últimas cosas empañan el resultado final, pero no por ello deja de ser un gran juego y muy recomendable.

Nota: 8

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