Exanima: combates crudos y realistas

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Lo probé atraído por su sistema de combate basado en físicas. Es cierto que los movimientos pueden parecer ortopédicos y hasta dar la impresión de que los personajes estén borrachos, pero en cuanto a combate cuerpo a cuerpo es lo más realista que he probado.

Según leí, lo mejor que se podía hacer es empezar por la arena de combate para habituarse al manejo. Empezamos con un editor de personajes realmente bien hecho, con las proporciones bien representadas aún teniendo en cuenta la variabilidad de complexión y altura. Ahí además escogeremos el equipo inicial: unas vestimentas de campesino medieval y una sola arma de nuestra elección. Ahora empieza la fiesta, un recinto cerrado donde dos hombres (puede haber mujeres también) luchan a muerte con armas y armaduras del medievo.

Dicho así no parece nada nuevo, pero hay que tener en cuenta que la fuerza de nuestros golpes viene determinada con el movimiento, posición y estabilidad del personaje. Si mientras golpeamos en arco hacia una dirección nos movemos además en ese mismo sentido, el golpe irá con más fuerza; asimismo al arrastrar el cursor del ratón en la dirección en la que golpeamos, el arco trazado por el arma podrá ser más largo, con lo cual tendremos mayores posibilidades de golpear al enemigo en un costado o en la espalda, si bien fallar un golpe así puede dejarnos vendidos.

A la hora de golpear entran en juego varios factores: el tipo de daño del arma —entre corte, perforación y golpe—, el tipo de armadura que lleve el objetivo —si el rival lleva armadura pesada poco le vamos a hacer con una espada corta—, peso y longitud del arma, con que parte peguemos del arma (con un martillo o alabarda haremos poco daño al pegar con el mango) según la distancia, y en que parte del cuerpo golpeemos y con cuanta fuerza —un golpe certero a la cabeza basta para terminar un combate—.

Como se puede ver entran en juego gran cantidad de variables en los combates, alejándose de otros juegos en los que el combate es pegar y cubrirse, y la diferencia entre armas se limita a la velocidad de ataque y el alcance. Las propias físicas pueden hacer que en un forcejeo uno de los combatientes trastabille e incluso pierda totalmente el equilibrio y vaya al suelo, convirtiéndose en un blanco fácil.

El juego base va más allá de un combate detrás de otro, y trata de ir explorando una oscura mazmorra en la que muchas veces será imprescindible alumbrar con una antorcha para poder ver algo. Esta oscuridad se puede aprovechar para moverse con sigilo y evitar a los personajes hostiles que en cuanto nos vean irán a por nosotros, pero claro, habrá que ir a oscuras, porque con una antorcha seremos fácilmente detectables en medio de la oscuridad. También hay personajes neutrales que estarán deambulando por los corredores y que no nos atacarán a no ser que nosotros les ataquemos antes. Ah, y hay permadeath, lo que quiere decir que una vez muera el protagonista habrá que empezar otra vez desde cero, nada de puntos de control ni de cargar una partida anterior.

Es cierto que no he avanzado mucho en esta modalidad de juego porque es fácil perderse por los corredores y además no hay mapa (decisión de diseño de los desarrolladores). También hay puertas bloqueadas para las que será necesario encontrar una llave que las abra, y encontrarlas no es nada fácil: no hay nada que las resalte —algo así como el brillo de los objetos en los Resident Evil clásicos—, son pequeñas (obvio) y las salas suelen estar llenas de trastos y escombros varios.

Lo que está claro es que el punto fuerte de Exanima es el sistema de combate. De hecho, Exanima como tal no deja de ser un «prólogo» del mucho más ambicioso Sui Generis, un juego que al parecer será un RPG de mundo abierto, obviamente con el mismo sistema de combate. Este Exanima es una forma que han ideado los desarrolladores de Sui Generis para ir haciendo caja mientras tanto, por lo que tampoco se le puede pedir mucho al modo aventura de explorar la mazmorra.

A falta de jugar más horas, por lo que llevo visto hasta el momento, Exanima vale la pena. Es bastante original, al menos en cuanto al combate se refiere, y hartos como estamos de ver juegos clónicos —incluso ya en el panorama indie— se agradecen ideas frescas.

Obessix en calzones visto de frente
Obessix: gordo, pequeñete y morenete

Obessix en calzones visto desde su derecha

Obessix en calzones visto desde su izquierda
Con la barba y la coleta se da un aire al Sevilla de los Mojinos Escozíos

Obessix en calzones de espaldas

Obessix listo para el combate, con hacha de leñador y vestido con harapos
Ahí le tenemos listo para salir a la arena, con sus harapos de campesino medieval y hacha de leñador
Obessix en combate contra gordo con maza y escudo
Al principio cualquiera con un escudo nos dará problemas porque nos parará prácticamente todos los golpes
Obessix caído en combate contra gordo con maza y escudo
Y caeremos contra rivales tan ridículos como este fanegas con corte de pelo a orinal
Obessix victorioso contra rival respetable
Al derrotar a rivales más respetables que vayan equipados decentemente, valdrá la pena saquear sus cadáveres
Obessix después de haber saqueado el cadáver del rival respetable
Ahora Obessix parece otra cosa
Obessix equipado con martillo, cota de malla y 
armadura de cuero
Aquí equipado con el martillo del rival caído, ideal para rivales con armadura
Obessix mirando para otro lado después de haber asesinado a una hábil espadachina
Pío pío que yo no he sido
Obessix bien equipado con armadura pesada
Aquí Obessix ya empieza a dar realmente miedo
Obessix después de haber derrotado a un peligroso guerrero
Y abate a los más duros combatientes
Obessix después de abatir al último rival de la arena
El último rival de la arena lleva una armadura con la que es innegociable usar un martillo u otra arma de impacto contundente

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